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Milicias de Hamas en el lugar de los hechos evaluando los destrozos y las perdidas humanas. Imagen obtenida de la noticia en RTVE.
Milicias de Hamas en el lugar de los hechos evaluando los destrozos y las perdidas humanas. Imagen obtenida de la noticia en RTVE.
Como ocurre siempre en esta parte del mundo, hay otros escenarios posibles, menos sangrientos y quizá más esperanzadores. Pero no se acierta a ver quién podría generar un futuro diferente a corto plazo: ¿La pérfida administración Obama? ¿Los indefensos regímenes árabes? ¿La tímida Europa o las minusválidas Naciones Unidas? La firmeza del pueblo de Gaza y del pueblo palestino en general ha supuesto que la gran estrategia israelí para hacer que desaparezcan, como el fundador del movimiento sionista, Theodore Herzl, confiaba en hacer con el pueblo originario de Palestina ya en las postrimerías mismas del siglo XIX, no haya funcionado ni vaya a funcionar en el futuro. Pero el precio a pagar puede aún ser más alto y es llegada ya la hora de que todos aquellos que se manifestaron con voz poderosa y eficaz tras la masacre de Gaza de hace dos años, lo hagan ahora, para tratar de impedir la siguiente. En Israel se describe esa voz como el intento de “deslegitimizar” al Estado judío. Es la única voz que parece preocupar seriamente al gobierno y a la elite intelectual de Israel (mucho más de lo que pueda molestarles cualquier condena suave por parte de Hillary Clinton o de la UE). El primer intento para contrarrestar esa voz fue afirmar que tal deslegitimación suponía un antisemitismo disfrazado. Pero, al parecer, esto fue contraproducente porque Israel exigió saber quién apoyaba sus políticas en el mundo; y así fue como se enteró de que los únicos defensores entusiastas de la política israelí en el mundo occidental son actualmente los de la extrema derecha, tradicionalmente organizaciones y políticos antisemitas. En el segundo intento, Israel trató de defender que las acciones en forma de Boicot, Desinversiones y Sanciones lo único que conseguían es que Israel se sintiera cada vez más dispuesto a seguir siendo un estado canalla. Sin embargo, esa es una amenaza vacua: las políticas de Israel no se generan por esa voz moral y decente; bien al contrario, esa voz es uno de los pocos factores que refrenan las políticas agresivas, y quién sabe cuándo, si en el futuro los gobiernos occidentales se unen a sus pueblos como finalmente hicieron en el caso del apartheid sudafricano, es posible que pueda ponerse fin a todas esas políticas y permitir que judíos y árabes vivan por igual en paz en Israel y Palestina.
Un granjero israelí vio como arrasaban su pueblo la semana pasada. Su abuelo no puedo hacer nada para evitarlo mientras más de 1.000 policías armados y “voluntarios” tiraban todas las pertenencias de su familia a la calle y derruían su casa –era la sexta vez en una década. Según la CNN una multitud animaban a las autoridades mientras prendían fuego a lo que quedaba en pie.
¿Como puede ser? Es simple. El israelí en cuestión era Ismail Mohamed Salem, uno de los 1,3 millones de ciudadanos árabes que viven en el Estado israelí. El lugar era al-Arakib, un pueblo situado en la región árabe del Negev en el sur del Estado de Israel, donde vivían unas 300 personas que ahora en su inmensa mayoría no tienen ni casa. El pueblo estaba a tan solo a cinco millas de la ciudad israelí de Beersheba. Su población ha estado viviendo allí desde antes de la fundación de Israel en 1948. Incluso tenían escrituras originales sobre la propiedad de las tierras.
A pesar de eso las autoridades de Israel afirman que al-Arakib “no está reconocida”. El Estado israelí ha denegado a estos pueblos no reconocidos el agua potable y la electricidad durante años. De hecho no sale ni en los mapas y ahora le niegan el derecho a tan siquiera existir.
Esto no es nada inusual en Israel, la opresión que sufren los palestinos y las palestinas dentro de las fronteras del Estado israelí es igual de sistemática que la que sufren en Gaza y Cisjordania.
Un ejemplo es el estudio del profesor de la Universidad de Tel Aviv, Dan Bar-Tal, sobre 124 libros de texto usados en las escuelas israelíes. Llegó a la conclusión que “durante años, a generaciones enteras de judíos israelíes, se les ha enseñado una visión negativa y a menudo deslegitimizadora de los árabes”. Y añadía que los libros aseguraban que las principales características de los árabes eran “la brutalidad, la falta de honradez, la crueldad, el fanatismo y que eran agresivos y traicioneros”.


La compañera Khalida Jarrar, miembro del Buró Político del Frente Popular para la Liberación de Palestina, instó a la elaboración de una estrategia Palestina unida que fortalezca la resistencia palestina y rechazó el camino fracasado y peligroso de las negociaciones con la ocupación.
En una entrevista el 8 de abril de 2010 con Jerusalén Net News, la compañera Jarrar destacó la importancia de la lucha política a nivel internacional, haciendo hincapié en que Estados Unidos es un aliado estratégico de las fuerzas de ocupación israelíes y que sus intentos para sustituir el derecho internacional por sus propias exigencias, así como la imposición de condiciones a los palestinos, deben rechazarse por completo. Dijo que estas condiciones sólo benefician al ocupante y que no hay nada a ganar por el pueblo palestino mediante la participación en tales farsas.
Por otra parte afirmó que es urgente que los líderes políticos palestinos reconstruyan la fuerza Palestina, la unidad y la cohesión nacional sobre la base del apoyo a la resistencia de nuestro pueblo y con claros principios nacionales. Los líderes palestinos, subrayó, tienen el deber de apoyar y mejorar la firmeza de nuestro pueblo para hacer frente a la ocupación colonial, criminal y racista que estamos padeciendo.
La compañera Jarrar dijo que la reconciliación interna Palestina sigue en punto muerto, lo cual pone a nuestro pueblo en una situación de desventaja a pesar de su actual determinación de hacer frente a las fuerzas de la ocupación. Hizo un llamamiento a la celebración de elecciones de un nuevo Consejo Nacional Palestino incluyendo a todas las fuerzas, como se pide en la Declaración de El Cairo de 2005, a un plan para aplicar un criterio incluyente y democrático en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), al establecimiento de la unidad entre las fuerzas palestinas, y a una exhaustiva revisión política que rechace las negociaciones y fortalezca la resistencia.
Para obtener más información sobre el Frente Popular para la Liberación de Palestina, visite http://www.pflp.ps/.
Fuente: http://www.pflp.ps/english/?q=comrade-jarrar-palestinian-political-strategy-must
¡VIVA PALESTINA LIBRE!
¡BOYCOT AL ESTADO DE ISRAEL!!!.
BDS (Boycot, Desinversiones, Sanciones)