¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO!

¡¡¡FIN DEL APARTHEID ISRAELI!!!, ¡¡¡BOYCOT A ISRAEL!!!. ¡¡¡ROMPAMOS EL BLOQUEO A GAZA!!!
Condena de los Crímenes de Lesa Humanidad y del Terrorismo Sionista, YA
Ruptura de Relaciones Diplomáticas y Comerciales con el Estado de Israel YA
Boycot, Desinversiones, Sanciones al Estado de Israel, YA

PALESTINA: PAISAJES QUE MERECEN LA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO

¿QUE SENTIRIAS SI...? . UNA LLAMADA A LA EMPATIA Y COMPROMISO

¿QUE SENTIRIAS SI...? Es una Llamada a la Empatía y al Compromiso con los Pueblos Ocupados y Oprimidos, Perseguidos, Torturados, Masacrados...especialmente una Llamada a Solidarizarse Activamente con el Pueblo Palestino y con el Pueblo Saharaui...

http://impresiones-mariaje15.blogspot.com/2010/09/que-sentirias-si-una-llamada-la-empatia.html

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lunes, 12 de julio de 2010

ACLARANDO TERMINOS: SEMITA, ANTISEMITISMO, SIONISMO.

ACLARANDO TERMINOS: SEMITA, ANTISEMITISMO, SIONISMO
María Jesús
Semita - dícese de los Hebreos, Árabes y otros pueblos…según el Diccionario de la Lengua Española, y definición confirmada por otras fuentes.
Antisemitismo – Partido u opinión hostil a la raza judía, según el mismo diccionario; pero aquí viene la definición incompleta y partidista a favor del sionismo. Si Semitas son los hebreos, árabes y otros pueblos,… es fácilmente deducible que Antisemitismo sea la opinión hostil a los hebreos, árabes y esos otros pueblos que vivían en la misma zona de Oriente Medio. El término antisemita aplicado únicamente a quienes están en contra de los hebreos ó judíos ha sido acuñado por los sionistas y sus aliados para descalificar, amenazar, insultar a quienes se oponen a la política sionista lo que no significa que por eso sean realmente antisemitas ó tengan hostilidad a los judíos…de hecho lo utilizan mal porque realmente el termino Antisemita designa a quien tiene sentimientos de hostilidad en contra de los judíos por ser judíos y en contra de los árabes por ser árabes…
Sionismo- Según el Diccionario, es la doctrina ó política que intenta recobrar la Palestina como patria del pueblo judío.
La palabra
“recobrar” significa encontrar algo que se ha perdido, p.ej recobrar la salud. El Sionismo no tiene porque “recobrar” a Palestina como patria porque no se le ha perdido, es más no la ha tenido nunca, por más que les pese; Palestina SIEMPRE Fue, Es y Será de los Palestinos… Nunca fue la patria de los judíos ni de los sionistas y por tanto no tiene porque pertenecerles en exclusiva ni hacer de Palestina su patria ni su Estado Judío ni nada que se le parezca…
En segundo lugar, y sin que lo diga el diccionario de la lengua española, el Sionismo se define por sí mismo a través de todos sus actos genocidas, criminales, racistas, terroristas:
-NAKBA 1948 que se sigue prolongando hasta hoy
-GENOCIDIO PALESTINO 2008-20091500 Palestinos asesinados – más de 400 Niños- miles de heridos por bombas de fósforo y DYME e infraestructuras básicas destruidas
-BLOQUEO ESTRICTO Y ABSOLUTO sobre la Franja de Gaza: sin luz, sin agua, sin alimentos, sin material para reconstruir sus casas…
-DEMOLICIONES DE VIVIENDAS siendo ocupadas después por colonos judíos ilegalmente
-MURO DE LA VERGÜENZA, CHEZ POINTS, humillaciones a los Palestinos/as permanentes y continuas
-ANEXION DE NUEVOS ASENTAMIENTOS PALESTINOS A ISRAEL por la vía de la fuerza, en Cisjordania, Jerusalén Este…
-ATAQUE TERRORISTA A LA FLOTILLA DE LA LIBERTAD cuando llevaba Ayuda Humanitaria a la población de Gaza.

Dicho todo esto:
Antisemita NO ES quién se opone a la Política Sionista Criminal en defensa del Pueblo Palestino
Antisemita sería alguien que
mostrara odio infundado a los judíos por ser judíos y a los árabes por ser árabes –entre ellos los Palestinos - y curiosamente los sionistas israelíes son los primeros antisemitas respecto a los palestinos tanto es así que los quieren expulsar de sus tierras ó exterminar para poder establecer su “ Estado Judío” y les llaman despectivamente a los palestinos “Aravim” ¡ mayor racismo y antisemitismo que eso no se si lo hay!.
Antisemitas no pueden ser
los judíos e israelíes que están en contra de la política sionista y a favor del Pueblo Palestino: Illán Pappé, Mordechay Vanunu,…y cada vez son más los Israelíes y Judíos que se oponen a la política sionista. También los Objetores de Conciencia Israelíes que se oponen a hacer el Servicio Militar porque no quieren ir a matar palestinos y están en las cárceles y amenazados…al igual que los citados anteriormente.
Antisemita no puede ser
quién difunde artículos sean ó no a favor del Pueblo Palestino, a veces simplemente frases sabias como las de Einstein ( era Judío), independientemente de que sus autores sean árabes, judíos ó cristianos…
Antisemita no puede ser
alguien que está incondicionalmente a favor del Pueblo Palestino, por la simple razón de que los Palestinos son Árabes y por tanto son Semitas, tanto como los Hebreos
No se puede ser Antisemita simplemente porque se esté en contra del "Estado Judío"
cuando éste se quiere construir a costa de exterminar al Pueblo Palestino, y esto último si es un ejemplo claro de Antisemitismo, Racismo,…
No se puede ser Antisemita
cuando se pierden amigos por defender al Pueblo Palestino cuando está siendo masacrado por los sionistas como ocurrió durante el Genocidio de 2008-2009.
- Por el contrario si podría llamarse Islamofoba ó Antisemita a una persona que demanda no recibir ningún correo más que nombre a los Musulmanes ó Árabes aunque estos sean Palestinos que estén sufriendo un Genocidio… y luego se escandaliza de la tortura de los animales ( yo no digo que no haya que estar contra la tortura a los animales...) pero prefiere no saber nada de las torturas que sufren Personas Humanas como los Palestinos simplemente por ser Musulmanes ó Árabes…;
- También sería Islamofobo ó Antisemita una persona que se niega a condenar el Genocidio Palestino por parte de los Sionistas y se diría que incluso lo justifica basándose en que los Talibanes lapidan a las mujeres en Irán, como si por eso ya hubiera que dejar morir impasiblemente a los Palestinos, ó eso justificara que los sionistas masacraran a los palestinos. Además entre los palestinos que sufrieron el Genocidio la mayoría eran mujeres y niños...
Estos dos casos son reales… evidentemente ya que estas personas no querían recibir correos sobre el Genocidio Palestino ni sobre nada que afectara a los musulmanes ó árabes por ser de esta creencia, no se les volvió a enviar ni un solo mensaje de ningún tipo, por la dureza e insensibilidad demostradas…
No se puede calificar de Antisemitismo estar en contra de los Actos Criminales Sionistas y decir las verdades respecto a éstos y llamar a las cosas por su nombre…al Terrorismo llamarlo Terrorismo aunque venga del Estado de Israel y a quien comete Crímenes de Lesa Humanidad llamarles Criminales porque es lo que son aunque sean del Estado de Israel… cuando además estas verdades están a la vista de todo el mundo y están registradas por escrito, por articulistas y escritores que saben muy bien lo que están diciendo, algunos por cierto judíos e Israelíes… y cuando hay Fotografías que dan fe de que esas Atrocidades y Crímenes se están cometiendo (Powert point: Who is Who? = Quién es Quién ) y se asemejan a otros que ocurrieron hace 65 años ¿? por parte de otros Criminales que defendían ideas muy similares. (Raza Aria, Estado Judío…la tesis de partida viene a ser la misma, superioridad de una raza sobre otra).
Para saber más sobre estos Terminos, sobre el Conflicto Israelo-Palestino, la Limpieza Etnica de Palestina, Sionismo,...se pueden consultar estas fuentes:
Libro de Illán Pappé : " Limpieza Etnica: Palestina" y otros más...
Jose F.Durán Velasco: " El Conflicto Arabe-Israelí"
Blog de casajuntoalrio http://casajuntoalrio.wordpress.com

jueves, 17 de junio de 2010

LA PSICOSIS SIONISTA - Carlos Villuendas - en Rebelion.org

La utilización de las víctimas fue y es un planteamiento estratégico del sionismo para la creación del Estado de Israel
La psicosis sionista
Carlos Villuendas - En REBELION http://www.rebelion.org/
Casajuntoalrío

(Árabes a las cámaras de gas) -Foto Denuncia de Soldados Israelíes arrepentidos...


Podría decirse que los israelíes no han aprendido nada. Que lejos de asumir el exterminio de europeos por los nazis como una experiencia universal de la que extrapolar una actitud contra todo tipo de totalitarismo, segregación, racismo y violencia han convertido ese exterminio en una psicosis persecutoria en la que por sistema todos somos antijudíos, antisemitas, etc. (Goebbels, su maestro en la mentira y la propaganda ha sido ampliamente superado por el sionismo). En esa línea, cualquiera que critique al Estado sionista es acusado de antijudío y nazi en una perversa y psicótica maniobra para descalificar a sus oponentes.
Con toda seguridad el papel que da al exterminio de judíos el sionismo mesiánico que controla Israel y cuyas principales víctimas, después de los palestinos, son los propios israelíes, es decisivo.
La historia de Israel es la historia de la explotación y de la utilización sesgada de las victimas de la II Guerra Mundial.

No hay que olvidar que junto a europeos (eran europeos, como muy bien dice Helen Thomas, decana de los periodistas en la Casa Blanca) de religión judía murieron en esos campos todos los contrarios a Hitler. No todos fueron judíos. La guerra se saldó con cerca de 80 millones de muertos y, sin duda, si hubiera que enaltecer a alguien sobre los demás serían los 16 millones de rusos que murieron para salvar a Europa (no fueron los EEUU, ni el desembarco de Normandía los decisivos).
Pero ni la utilización grosera de sus propias víctimas que debería avergonzarles ni el empleo de todo su poder político, económico y militar para desviar la atención pueden ya convencer a nadie. El mostrar a sus comandos de élite armados hasta los dientes en el ataque a la flotilla de la libertad como victimas de un grupo de pacifistas desarmados es rizar el rizo esquizoide, hipócrita e interesado del sionismo que vende que sólo con su supremacía militar nunca será atacado por un mundo que siente contra él.

De ahí que Israel sea un polvorín nuclear. De ahí que cuando Irán dice que enviará dos buques con ayuda humanitaria el sionismo (y prefiero llamarlo así porque, insisto, son sus dirigentes los responsables de los asesinatos y no la población de Israel que también es víctima) envía tres submarinos nucleares a sus costas.

Todo el mundo debería saber a estas alturas que el sionismo pagó a Hitler. Que la banca sionista (Rotschild´s, Rockefeller, Warburg, Kun-Loëb, Bush etc etc) y sus conglomerados militares e industriales auspiciaron y financiaron el nazismo y que es más que probable que el propio sionismo mesiánico propiciara el exterminio de los judíos pobres o de los que no querían emigrar a Palestina para hacer valer el papel de víctima y dar el aldabonazo definitivo para la creación del Estado-error que es Israel. La guerra fue financiada en sus dos bandos por la banca de Wall-Street y consolidó el complejo industrial, militar y químico ligado al sionismo y que domina la política estadounidense y de la UE. Durante la guerra y en los años inmediatamente posteriores se ocultó, pero hoy día existen pruebas concluyentes de que nazis y sionistas colaboraron estrechamente hasta casi el final de la guerra. Himmler, por ejemplo, estuvo en nómina de la Standar Oil hasta casi el final del régimen nazi.
La masacre de Gaza y los asesinatos en los barcos de la Flotilla de la libertad han abierto los ojos a muchos que aún permanecían expectantes y probablemente nada sea igual para Israel a partir de ahora.

Por suerte hay hombres de religión judía contrarios al sionismo, como los de la Liga judía antisionista. Hay disidentes conscientes como el físico nuclear Modechai Vanunu que denunció el arsenal nuclear israelí (ha sufrido cárcel y sigue sufriendo persecución). Hay incluso soldados, que pese al barrido y a la alienación mental a la que son sometidos, mantienen la dignidad y denuncian el abuso. De esos soldados arrepentidos es la foto que acompaña la entrada.
Fuente: http://casajuntoalrio.wordpres.com/
rCR

domingo, 2 de mayo de 2010

EL SIONISMO AL DESNUDO

El sionismo al desnudo
“El excepcionalismo israelí” de Shahid Alam
Kathleen Christison
CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El punto esencial del libro de M. Shahid Alam, “Israeli Exceptionalism: The Destabilizing Logic of Zionism,” queda claro al abrir el libro en la inscripción de su frontispicio. Del poeta y filósofo persa Rumi, la cita dice: “Tenéis la luz, pero no tenéis humanidad. Buscad humanidad, porque ése es el objetivo.” Alam, profesor de economía en la Northeastern University en Boston y colaborador de CounterPunch, continúa con una declaración explícita de sus objetivos en el primer párrafo del prefacio. Preguntando y respondiendo a la pregunta obvia: “¿Por qué escribe un economista un libro sobre la geopolítica del sionismo?” dice que “podría haber escrito un libro sobre la economía del sionismo, la economía israelí o la economía de Cisjordania y Gaza, pero, ¿cómo me habría ayudado uno de ellos a comprender la lógica fría y las profundas pasiones que han impulsado el sionismo?”

Hasta hace pocos años, la noción de que el sionismo era un movimiento benigno, ciertamente humanitario y político creado con el noble propósito de crear una patria y un refugio para los judíos apátridas y perseguidos del mundo era una suposición virtualmente universal. En los últimos años, especialmente desde el comienzo de la intifada al-Aqsa en el año 2000, cuando la dura opresión de los palestinos ha sido más ampliamente conocida, numerosos israelíes y amigos de Israel han comenzado a distanciarse y a criticar las políticas de ocupación de Israel, pero siguen siendo sionistas convencidos y han tenido problemas para plantear el punto de vista de que el sionismo comenzó bien y que sólo recientemente ha sido corrompido por la ocupación. Alam demuestra claramente, mediante una voluminosa evidencia y un análisis cuidadosamente argumentado, que el sionismo nunca fue benigno, nunca fue bueno – que desde su propio inicio, operó según una “lógica fría” y que, con referencia a Rumi, no tenía “humanidad.” Excepto, tal vez, para los judíos, que es donde el excepcionalismo de Israel y del sionismo entra en juego.

Alam argumenta convincentemente que el sionismo fue un movimiento fríamente cínico desde sus inicios en el Siglo XIX. No sólo sabían los fundadores del sionismo que el país en el que habían fijado sus miras no era un país vacío, sino se propusieron específicamente establecer un “colonialismo excluyente” que no dejaba sitio para los palestinos que vivían allí o para cualesquiera no-judíos, y lo hicieron de maneras que justificaban, e inducían a Occidente a aceptar, el desplazamiento de la población palestina que obstaculizaba su acción. Con una simple sabiduría que todavía escapa a la mayoría de los analistas de Israel y del sionismo, Alam escribe que un “nacionalismo sin hogar” como lo fue el sionismo durante más de medio siglo hasta que se estableció el Estado de Israel en 1948, “es necesariamente un proyecto de conquista y – si es excluyente – de limpieza étnica.”
¿Cómo ha podido el sionismo presentarse como excepcional y salirse con la suya, consiguiendo el apoyo occidental para el establecimiento de un Estado excluyente y, al hacerlo, para el desposeimiento deliberado de la población nativa? Alam plantea tres caminos principales por los que el sionismo ha enmarcado sus reivindicaciones de excepcionalismo a fin de justificarse y obtener el apoyo del mundo, sobre todo de Occidente.

Primero, la pretensión judía de ser el pueblo elegido se basa en la noción de que los judíos tienen un derecho divino al país, un mandato otorgado por Dios al pueblo judío y sólo a él. Esta elección divina da a los judíos sin patria, perseguidos durante mucho tiempo, la base histórica y legal para anular los derechos de los palestinos sin un mandato divino semejante y terminar por expulsarlos del país. Segundo, los logros, frecuentemente notables, de Israel en la construcción del Estado han recibido el apoyo occidental y suministrado una justificación más para el desplazamiento de los palestinos “inferiores” por los judíos “superiores”. Finalmente, el sionismo ha presentado a los judíos como poseedores de una historia singularmente trágica y como un país singularmente vulnerable, dando a Israel una justificación especial para protegerse contra amenazas supuestamente singulares a su existencia y en consecuencia para ignorar los dictados del derecho internacional. Frente a la tragedia de los judíos, cualquier dolor que puedan sentir los palestinos por ser desplazados parece menor.

La limpieza étnica de los palestinos que vino como resultado de la necesidad del sionismo de una patria exclusivista no fue una consecuencia infortunada, y por cierto había sido prevista desde hace tiempo por pensadores sionistas y por los dirigentes occidentales que los apoyaban. Alam cita a pioneros sionistas, incluyendo a Teodoro Herzl, que hablaron repetidamente de persuadir a los palestinos “a marchar” o a “plegar sus tiendas”, o a “marcharse silenciosamente.” En años siguientes, los sionistas hablaron de la “transferencia” forzada de los palestinos. En los años treinta, David Ben-Gurion expresó su fuerte apoyo para la transferencia forzosa, alardeando que el “poder judío” crecía hasta el punto en que la comunidad judía en Palestina pronto sería suficientemente fuerte para realizar la limpieza étnica a gran escala (como terminó por tener lugar). De hecho, los sionistas sabían desde el comienzo que no sería posible persuadir a los palestinos de que simplemente se fueran voluntariamente y que se necesitaría la conquista violenta para implantar el Estado sionista.


Los británicos también lo sabían. El partidario sionista Winston Churchill ya escribió en 1919 que los sionistas “dan por seguro que la población local será desplazada para ajustarse a su conveniencia.” En una categórica afirmación de la naturaleza calculada de los planes sionistas y del apoyo occidental para ellos, el secretario de exteriores británico Arthur Balfour, como Churchill otro temprano partidario sionista y también autor de la Declaración Balfour de 1917, que prometió el apoyo británico para el establecimiento de una patria judía en Palestina, escribió que el sionismo “está arraigado en antiguas tradiciones, en necesidades actuales, en esperanzas futuras, de importancia mucho más profunda que los deseos y prejuicios de los 700.000 árabes que ahora habitan ese antiguo país.” Sería difícil encontrar una falsedad parcial más flagrante.

Alam detalla el progreso de la planificación sionista, comenzando con la creación deliberada en el Siglo XIX de una identidad étnica para judíos que sólo compartían una religión y no tenían ninguno de los atributos de la nacionalidad – ni un país, ni un lenguaje o cultura común, ni posiblemente un pool genético común. Al hacerlo Alam cubre brevemente el terreno tratado en detalle por el historiador israelí Shlomo Sand, cuyo libro “The Invention of the Jewish People” [La invención del pueblo judío], al aparecer en inglés sólo meses antes del libro de Alam, destruyó los mitos alrededor de la reivindicación de nacionalidad del sionismo y de un derecho exclusivo a Palestina. Pero Alam va más lejos, describiendo la campaña sionista por crear una “madre patria” sucedánea que, a falta de una nación judía, patrocinaría la colonización de Palestina por los sionistas y apoyaría su proyecto nacional. Después de obtener el apoyo británico para su proyecto, el sionismo se puso a crear una justificación para desplazar a los palestinos árabes nativos de Palestina (quienes, a propósito, poseían los atributos de una nación pero obstruían los propósitos de una creciente maquinaria militar judía, apoyada por Occidente). Entonces y después la propaganda sionista difundió la noción de que los palestinos no eran un “pueblo”, no tenían apego a la tierra ni aspiraciones nacionales, y se presentó a un Occidente desinteresado el desposeimiento de los palestinos como nada más que un pequeño infortunio en comparación con el mandato supuestamente divino de los judíos, los logros “milagrosos” de Israel, y los monumentales sufrimientos de los judíos en el Holocausto.

Encarando lo que llama la “lógica desestabilizadora” del sionismo, Alam plantea el argumento de que el sionismo prospera en medio del conflicto, y ciertamente sólo puede sobrevivir en él. En el primer caso, Alam muestra que el sionismo realmente adoptó la acusación antisemita europea de que los judíos eran un pueblo extranjero. Fue el resultado natural de la promoción de la idea de que los judíos realmente pertenecían en Palestina a una nación propia, y además, de la propagación del temor del antisemitismo, lo que demostró ser un medio efectivo para captar a judíos no atraídos a la causa sionista por los argumentos del sionismo (que representaban la mayoría de los judíos a fines del Siglo XIX y comienzos del Siglo XX). Los primeros dirigentes sionistas hablaban francamente del antisemitismo como medio de enseñar a muchos judíos educados y asimilados “el camino de retorno a su pueblo” y de imponer un apoyo al sionismo.

El antisemitismo sigue siendo de muchas maneras el cemento que une al sionismo, que mantiene sometidos a Israel a los judíos israelíes y a los judíos de la diáspora como su supuesta única salvación de otro Holocausto.
En la misma vena, afirma Alam, los sionistas se dieron cuenta de que a fin de tener éxito en su proyecto colonial y mantener el apoyo de Occidente, tendrían que crear un adversario común tanto para Occidente como para los judíos
. Sólo un Estado judío involucrado en guerras en Oriente Próximo podría “infundir vigor a la mentalidad de cruzados de Occidente, su celo evangélico, sus sueños del fin de los tiempos, sus ambiciones imperiales.” Los árabes fueron el enemigo inicial y duradero, y los sionistas e Israel han seguido provocando el antagonismo árabe y dirigiéndolo hacia el radicalismo para orientar la cólera árabe contra EE.UU., para provocar a los árabes a guerras contra Israel, y para fabricar historias de virulento antisemitismo árabetodo esto específicamente a fin de sostener la solidaridad judía y occidental con Israel.


Más recientemente, el propio Islam se ha convertido en el enemigo común, un adversario presentado para que se pueda justificar e intensificar lo que Alam llama “la cooperación “judía-gentil”. La concentración en la hostilidad árabe y musulmana, presentada siempre como motivada por odio irracional en lugar de oposición a las políticas israelíes y de EE.UU. permite a los sionistas distraer la atención de su propia expropiación de tierra palestina y desposeimiento de palestinos y les permite caracterizar las acciones israelíes como autodefensa contra la resistencia antisemita árabe y musulmana.

Alam trata al lobby sionista/Israel como un eslabón vital en la maquinaria que construyó y sostiene el Estado judío. Por cierto, Teodoro Herzl fue el lobista sionista original. Durante los ocho años entre el lanzamiento del movimiento sionista en Basilea en 1897 y su muerte, Herzl tuvo reuniones con una gama notable de manipuladores del poder en Europa y Oriente Próximo, incluyendo al sultán otomano, al emperador Wilhelm II, al rey Victor Emanuel III de Italia, al Papa Pío X, al destacado imperialista británico Lord Cromer y al secretario colonial británico de la época, y a los ministros rusos del interior y de finanzas, así como una larga lista de duques, embajadores y ministros de menor importancia. Un historiador utilizó el término “milagroso” para describir la capacidad de Herzl de conseguir audiencias con los poderosos que podían ayudar al sionismo.
Los lobistas sionistas siguieron trabajando con la misma asiduidad, con resultados igual de “milagrosos” durante todo el siglo XX, ganando influencia sobre la sociedad civil y finalmente sobre los responsables políticos y, lo que es más importante, conformando el discurso público que determina todo el pensamiento sobre Israel y sus vecinos.

Como señala Alam: “desde sus primeros días, los sionistas han creado las organizaciones, aliados, redes e ideas que se convertirían en apoyo mediático, parlamentario y presidencial para el proyecto sionista.” Una proporción creciente de los activistas que encabezaban los principales elementos de la sociedad civil, como los movimientos sindicales y de derechos civiles, han sido judíos, y han llegado como consecuencia natural a abrazar los objetivos sionistas. Fundamentalistas cristianos, que en las últimas décadas han suministrado masivo apoyo a Israel y sus políticas expansionistas, crecieron en primer lugar porque fueron “fortalecidos por cada éxito sionista en el terreno” y se han seguido expandiendo con una considerable presión lobista de los sionistas.

La conclusión de Alam – un argumento directo contra los que sostienen que el lobby tiene sólo influencia limitada: “Tiene poco sentido,” en vista de la influencia omnipresente de la influencia sionista sobre la sociedad civil y el discurso político, “mantener que las posiciones pro israelíes de las principales organizaciones estadounidenses… emergieron independientemente del activismo de la comunidad judía estadounidense.” En sus primeros días, el sionismo creció sólo porque Herzl y sus colegas emplearon un fuerte cabildeo en los centros europeos del poder; la dispersión judía en el mundo occidental – y la influencia judía en las economías, la industria cinematográfica, los medios y el mundo académico en los principales países occidentales – son lo que posibilitó que el movimiento sionista sobreviviera y prosperara en los años oscuros de comienzos del Siglo XX; y el cabildeo sionista y la conformación del discurso público son lo que ha mantenido el sitio preferido de Israel en los corazones y en las mentes de los estadounidenses y en los consejos políticos de los políticos estadounidenses.

Se trata de un libro de una importancia crítica. Realza y expande el mensaje innovador del trabajo de Shlomo Sand. Si Sand muestra que los judíos no fueron un “pueblo” hasta que el sionismo los convirtió en uno, Alam lo muestra también y va mucho más allá para mostrar cómo el sionismo y su “nación” fabricada se dedicaron a desposeer y reemplazar a los palestinos y a ganar el vital apoyo occidental para Israel y su “colonialismo exclusivista” que ahora tiene 60 años.
……..
Kathleen Christison es autora de “Perceptions of Palestine and the Wound of Dispossession” y coautora, con Bill Christison, de “Palestine in Pieces: Graphic Perspectives on the Israeli Occupation,” publicado el verano pasado por Pluto Press. Para contactos: kb.christison@earthlink.ne
Fuente: http://www.counterpunch.org/christison02032010.html

domingo, 28 de febrero de 2010

"EL ANTISEMITISMO SE DA SOBRE TODO ENTRE LOS DEFENSORES CIEGOS DE ISRAEL Y DEL SIONISMO"

Carta abierta a la ministra francesa de Justicia
"El antisemitismo se da sobre todo entre los defensores ciegos de Israel y del sionismo"
Joëlle Marelli
Rebelión
Traducida por S. Seguí

Señora ministra Michèle Alliot-Marie,
Ministerio de Justicia
13 Place Vendôme
75042 París

Estimada señora ministra:
Al igual que Serge Grossvak, Liliane Cordova-Kaczerginski o Jean-Guy Greilsamer, estoy a favor del boicot a los productos israelíes. Como ellos, y como numerosas personas en todo el mundo, judías y no judías, como numerosos israelíes mismos, estoy de acuerdo con la campaña BDS (boicot, desinversión, sanciones), una campaña de protesta no violenta lanzada por palestinos. Como algunos israelíes ilustrados de los que me enorgullece ser amiga, defiendo también el boicot universitario, porque creo que la sociedad israelí en su conjunto debe ser despertada de su torpor y de la intoxicación a que está sometida por parte de su gobierno.
Mis cuatro abuelos son judíos. Esto no basta sin duda para probar que no sea antisemita, pero hubiera bastado, hace algunos decenios, para que mi vida hubiera estado en peligro en Francia, donde vivo. Mi madre tenía también cuatro abuelos judíos, y pasó su primera infancia escondida por personas valerosas en el sur de Francia. Personas valerosas que con seguridad no eran antisemitas y para las que la cuestión ni siquiera se planteaba, simplemente le salvaron la vida, a ella y a sus padres.
Mi padre también tenía cuatro abuelos judíos. Mi padre tuvo la buena fortuna de nacer en Marruecos y de estar, como todos los judíos marroquíes, bajo la protección del rey. A pesar de todo, mis abuelos conocieron el expolio de Vichy y mi abuelo murió de amargura por ello.
El antisemitismo tiene pues en mi historia familiar una realidad muy concreta. Pero hoy, la acusación de antisemitismo se lanza a izquierda y derecha, y se ha convertido en una noción vaga, manipulada por el Estado de Israel y por sus defensores para exonerar a dicho Estado de todos sus crímenes.
Pues se trata de crímenes reales, impunes, que continúan en todo momento bajo la cobertura de este escudo: el antisemitismo. No se trata de que el antisemitismo haya desaparecido. Existe, pero no está allí donde ustedes pretenden que se halla. Está, a menudo, en los y las que creen que defender Israel a toda costa es defender a “los judíos”. Está en los que creen al CRIF (1), cuando esta asociación pretende representar a “los judíos de Francia”. Está en los que no distinguen entre antisemitismo y antisionismo. Y está, sobre todo, en los que creen que Israel es la patria natural de todos los judíos, y que con ello suponen implícitamente que los judíos no están realmente en su casa en ninguna otra parte. Sí, me han leído ustedes bien. El antisemitismo se da sobre todo entre los defensores ciegos de Israel y del sionismo. El antisemitismo que se reconoce como sionismo, es tan solo una chaqueta a la que se le ha dado la vuelta. Se trata siempre de la misma chaqueta.
Atentamente le saluda,
Joëlle Marelli
(1) Conseil Représentatif des Institutions juives de France
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.